La historia del joven argentino que aspira a convertirse en el primer piloto de karting con síndrome de Down en competir oficialmente demuestra que la inclusión también acelera sobre el asfalto.
El deporte tiene la capacidad de inspirar, derribar prejuicios y demostrar que los límites muchas veces están en la mirada de la sociedad y no en las personas. La historia de Lucas Tomasi, un joven argentino de 19 años con síndrome de Down, es un claro ejemplo de ello.
Su gran pasión por el automovilismo le ha llevado a perseguir un reto sin precedentes: convertirse en el primer piloto con síndrome de Down del mundo en obtener una licencia oficial para competir en karting.
Todo comenzó en abril de 2025, cuando Lucas tuvo la oportunidad de subirse por primera vez a un kart. Lo que inicialmente era una prueba para descubrir cómo se desenvolvía al volante pronto se convirtió en el inicio de un camino lleno de ilusión, esfuerzo y superación. Con entrenamiento, constancia y el apoyo incondicional de su familia y de profesionales del automovilismo, Lucas ha ido perfeccionando su técnica y demostrando sus capacidades en diferentes circuitos.
Su evolución ha sido tan positiva que actualmente se encuentra inmerso en el proceso para obtener la licencia médica y deportiva que le permita competir oficialmente. Al no existir precedentes similares en el automovilismo de pista, su caso está siendo evaluado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que será la encargada de tomar la decisión final.
Más allá del resultado, la historia de Lucas representa un importante avance en la lucha por una inclusión real en todos los ámbitos de la sociedad, también en el deporte de competición. Su ejemplo pone de manifiesto que, cuando existen oportunidades, apoyos adecuados y confianza en las capacidades de cada persona, es posible alcanzar metas que antes parecían inalcanzables.
Desde APAMA celebramos historias como la de Lucas porque ayudan a cambiar miradas, a romper estereotipos y a demostrar que las personas con discapacidad intelectual pueden desarrollar sus talentos y perseguir sus sueños igual que cualquier otra persona.
Su recorrido también pone en valor el papel fundamental de las familias, que acompañan, impulsan y creen en el potencial de sus hijos desde el primer momento. Gracias a ese apoyo y a la colaboración de muchas personas, Lucas está escribiendo una historia que ya es inspiradora, independientemente del resultado final.
En APAMA trabajamos cada día para que más personas tengan la oportunidad de desarrollar sus capacidades, participar plenamente en la sociedad y construir su propio proyecto de vida.
Porque la verdadera inclusión consiste en abrir caminos donde antes solo había barreras.
Desde APAMA enviamos todo nuestro apoyo y admiración a Lucas Tomasi y a su familia. Su historia nos recuerda que los sueños no entienden de etiquetas, sino de oportunidades, esfuerzo y confianza.


