En el Día Mundial de la Infancia, APAMA pone el foco en la detección precoz y la atención temprana como pilares fundamentales para favorecer el desarrollo y el bienestar de niños y niñas.
La infancia es una etapa única e irrepetible. Durante los primeros años de vida se construyen las bases del desarrollo físico, cognitivo, emocional y social que acompañarán a cada persona a lo largo de su vida. Por eso, en APAMA queremos aprovechar el Día Mundial de la Infancia para recordar la importancia de ofrecer a todos los niños y niñas las oportunidades y los apoyos que necesitan para crecer en igualdad de condiciones.
Uno de los aspectos más importantes en esta etapa es la detección temprana de cualquier dificultad en el desarrollo. Identificar de forma precoz posibles señales de alerta permite intervenir en el momento en que el cerebro infantil presenta una mayor capacidad de aprendizaje y adaptación, gracias a la conocida como plasticidad cerebral.
Durante los primeros años de vida, el cerebro crea millones de conexiones que favorecen el aprendizaje y la adquisición de nuevas habilidades. Aprovechar este periodo para ofrecer los apoyos adecuados puede marcar una gran diferencia en el desarrollo presente y futuro de cada niño o niña.
La detección temprana no busca adelantar procesos ni exigir resultados inmediatos. Su objetivo es acompañar a cada menor respetando su ritmo de desarrollo, potenciando sus capacidades y ofreciendo a las familias las herramientas necesarias para afrontar cualquier dificultad con confianza y seguridad.
En APAMA trabajamos cada día desde nuestro servicio de Atención Temprana, acompañando a niños, niñas y sus familias mediante una intervención personalizada que favorece el desarrollo integral y promueve su autonomía desde los primeros años de vida.
Creemos firmemente que invertir en la infancia es invertir en el futuro. Cada apoyo recibido a tiempo, cada avance conseguido y cada familia acompañada contribuyen a construir una sociedad más inclusiva, donde todas las personas tengan la oportunidad de desarrollar al máximo su potencial.
Porque cuidar de la infancia es cuidar del futuro de todos.
Durante años en el Día del Niño celebramos los avances conseguidos en la defensa de los derechos de todos los niños y niñas, pero sobre todo es un día para llamar la atención sobre la situación de la infancia más vulnerable. Nuestro propósito en este día es dar a conocer los derechos de la infancia y concienciar a las personas de la importancia de trabajar día a día por su bienestar y desarrollo.
UNICEF trabaja cada día durante 365 días para conseguir cambios reales en la vida de los niños y las niñas, y el Día Mundial de la Infancia es un momento clave para sumarnos al llamamiento mundial a favor de los niños y niñas que más lo necesitan.

